Lo que si era posible, es utilizar la tarjeta SD para instalar aplicaciones, descargando las aplicaciones pesadas desde el ordenador, moverlas a la tarjeta SD, y luego instalarlas desde la tarjeta. Pero siempre utilizando la memoria interna del móvil como almacenamiento de la aplicación.
Hoy en día gracias a Windows Phone 8.1, tenemos la posibilidad de utilizar la tarjeta SD para más cosas, como instalar las aplicaciones en ella siempre y cuando cumpla unos requisitos de velocidad mínimos (clase 6) y el programador de la aplicación nos lo permita. Si es así, podremos indicar a nuestro terminal dónde queremos almacenar la información.
Para conseguirlo dirígete a configuración, desplázate hasta el sensor de almacenamiento y configura dónde quieres almacenar cada tipo de archivo.
Multimedia: música, vídeos y Podcast.
Fotografías: imágenes o fotos tomadas con la cámara.
Aplicaciones nuevas: las aplicaciones nuevas se instalaran en la tarjeta SD si así lo configuramos.
Descargas: Ahora Internet Explorer 11 es capaz de gestionar tus descargas.
Por supuesto, hay opciones para quitar con seguridad la tarjeta SD y formatearla, por si estuvo en otro dispositivo y quisiéramos formatearla, o sólo optimizarla para Windows Phone.